27 de diciembre de 2010

Lo que nos dejó el año


A continuación, un listado de términos que resumen lo sucedido durante los últimos 365 días:

Twitter
Sandro
Hiena
Candela
Vuvuzela
Wanda Taddei
Tito
Metropolitana
Pulpo
Isidro
Néstor
Waka waka
Forlán
Unión civil
Mineros
Jabulani
Fibertel
Acero
Ferreyra
Matías Berardi
Mitch
Aymar
82%
Garfunkel
Wikileaks
Pa-panamericano
Cerati
Peter
PIN
Luppi
Amigacho
Camaño
Zeñoda
Bicho
Leuco
Yan
Mole
Kunkel
Asignación universal
Coky
tocuen
Beara
Assage
Soldati
Maidana
Bigote
Paul

14 de noviembre de 2010

Culto al voyeurismo


¿Por qué una persona decide sacarse una foto en la estación de servicio mientras carga nafta? ¿Cuál es el objeto de mostrarle al mundo el plato de comida que se está a punto de degustar? ¿Por qué un usuario cuenta el lugar del mapa en el que se encuentra situado?
Estos y otros interrogantes sobrevuelan en mi cabeza cada vez que decido sentarme a hurgar en las redes sociales.
Y para no pecar de falta de autocrítica, confieso que desde que abrí mi Fotolog -hace unos cuantos años atrás- en más de una oportunidad fui seducida por la tentadora oferta de exposición de la vida privada que hay en las redes sociales. Es más, confieso que también tengo alguna que otra foto sacada en el baño de un boliche…
Pero mi cuestionamiento va un poco más allá, noto en algunos usuarios un exhibicionismo tal que me lleva a pensar que en definitiva no hacen las cosas por el disfrute en sí, sino para mostrarle al mundo lo que hicieron, es una suerte de retroalimentación entre usuarios que se exponen y curiosos voyeurs.
El caso más palpable es el de Facebook, esa red de moda de la que prácticamente todos forman parte. En el tiempo que llevo haciendo uso de ese sitio me he topado con un sinfín de cuestiones curiosas: fotos sacadas en lugares insólitos, usuarios que cambian su situación sentimental en forma casi diaria (y la publican!)y hasta personas que hacen tests para medir sus cualidades amatorias.
Pero me voy detener en un punto que es, a mi criterio, lo peor que ofrece esa red (y creo que en esto va a coincidir más de uno). Se trata de las benditas etiquetas. Sí, esa molesta aplicación que permite que cualquier persona -cercada en una impunidad total- haga un simple click y le muestre a todo el círculo de amigos un material fotográfico que nos involucra. Y todo ese daño sin siquiera pedirnos algún tipo de autorización previa.
A pesar de que hoy en día las redes son en muchos trabajos una condición obligatoria, me sigo rehusando a la exposición excesiva de la vida privada y mucho más al exhibicionismo involuntario.
Ahora, ¿son las redes sociales las culpables o se trata de un aspecto latente en las personas que se despertó ante la amplia oferta de Internet? Las opiniones son diversas.

20 de octubre de 2010

Es la tecnología que me alcanza


La tecnología y yo nunca fuimos amigas, compinches, ni nada. Es más, creo que nunca lo seremos. Si estoy integrada a los nuevos avances es por el vertiginoso ritmo del sistema, que me empuja a resignarme y aprender.
Tal vez por ignorancia o por miedo a hacer desastres (como aquella vez en que hice entrar un virus que eliminó todos los archivos de la familia) soy de las que piden ayuda para cualquier cosa con tal de no tocar alguna tecla que pueda llevar a una catástrofe.
Tal vez sea por eso que ayer al escuchar a dos chicas jóvenes (no es que yo no lo sea, pero estas eran bastante más chicas que yo) diciendo que en su examen pensaban copiarse porque “ni da estudiar todo eso”, sentí curiosidad por seguir escuchando la charla. Así, una de ellas concluyó en que iba a “machetarse” absolutamente todo.
Hasta ahí, nada que me sorprenda demasiado. Lo sí me conmovió profundamente (al punto de empujarme a hacer este post) fue el hecho de que su ayuda-memoria para el parcial estaba todo guardado en su Blackberry!!
Vamos de nuevo. Ni pequeños papeles pegados a la regla, ni bancos escritos, ni anotaciones en lápiz al margen de la hoja, ni carpetas ocultas bajo el banco, ni manos escritas, ni siquiera el manotazo de ahogado de preguntarle en un susurro al compañero de al lado o copiar de su hoja. Nada. Sólo el acto de adjuntar al mail, enviar y Listo! Después, a copiar textualmente sobre la hoja del examen.
No sé si será que ya estoy grande (algo que siento cuando escucho temas como el que dice “Pasame más tinto se vino la pachanga” y veo que mi hermano menor ni lo conoce) o que soy demasiado inocente y el hecho de copiarse tan deliberadamente no me convence -ni me convenció nunca-, pero tengo que admitir que me impactó la charla.
Definitivamente, ya nada es lo que era, ahora nadie pierde un minuto en hacer un machete como corresponde. En fin, me tendré que ir preparando psicológicamente por si un día de estos viene mi mamá a pedirme que le abra una cuenta en Twitter.

4 de octubre de 2010

1, 2, 3..twitteando!


Esta mañana, en mi viaje matutino en subte, me colgué unos minutos mirando a una mujer que navegaba en Twitter a través de su celular.
No sé bien por qué, pero eso me disparó una breve pero profunda reflexión acerca de los distintos perfiles de twitteros.
Si bien mi trayectoria en esa red es bastante corta, me atrevo a enumerar una serie de personajes que pude recabar a lo largo de mi estadía en el sitio. A continuación, un listado de infaltables perfiles en tu grupo virtual:

-El de larga data: Llegó hace como 2 años a la red. En ese momento era algo muy original, sólo para entendidos. Ahora, se quiere matar con el aluvión de golondrinas que llegaron gracias a la excesiva mención que se hace de Twitter, sobre todo en la televisión.
-El cholulo: no sabe ni qué es, ni para qué sirve, pero se hizo una cuenta para seguir cada minuto de su celebridad preferida. Es el primero en comentar cualquier frase o foto de su ídolo.
-El ácido-picante: (confieso que este es mi preferido). No se limita a retransmitir información ya conocida por todos, sino que le da una vueltita más de tuerca y le pone ese toque de cinismo que lo destaca del resto.
-El denso: otro que tampoco sabe el objetivo -si es que lo hay- de Twitter. Se metió en el submundo virtual con una simple meta: levantar. Es fácilmente reconocible: sigue a 200 usuarios, de los cuales 197 son mujeres.
-El intelectualoide: intenta demostrar a través de sus tweets una elevada capacidad mental. Usa palabras rebuscadas, habla de temas supuestamente cultos y se la pasa citando frases de autores universales para demostrar el volumen de lectura que porta. En fin, al menos para mí, termina siendo el más aburrido.
-El irritante: Se trata de un personaje con incontinencia verbal. Tiene la necesidad de comentar algo cada 5 minutos. No importa qué es lo que dice, pero siempre está en el TL cuando abrís tu cuenta. Como consecuencia, logra que al ver su nombre y foto, ni siquiera atines a leer sus tweets.
-El hiperactivo virtual: Es un caso que se da sobre todo en famosos. Sienten que, tal como se deben a su público, se deben a sus twitteros y por eso necesitan contarles todo lo que hacen de sus vidas desde que se levantan, hasta que se acuestan. Mención aparte para los que adjuntan mapas para ubicar geográficamente el punto del país donde se encuentran.
En breve, continuará este compendio de personajes. Mientras tanto, llamo a la reflexión y a que cada uno silenciosamente asuma qué rol cumple en el universo virtual del pajarito.

21 de septiembre de 2010

Primavera


Haciendo una recorrida por los portales de noticias, esta mañana me encontré con una nota titulada: “Las golosinas light ganan terreno de cara al verano”
Y ahí entendí. Claro, es que llegamos de una buena vez a la primavera. Atrás quedaron los múltiples resfríos, las olas polares y las estufas a tope que terminan por asfixiarte en los lugares cerrados.
Pero, con la nueva estación y las temperaturas cálidas, aparecen los clichés típicos de la época, analicemos:
-Gimnasios que se llenan a tope con la llegada de las golondrinas, que comienzan cada año en el mes de septiembre en un intento desesperado por lavar sus culpas y recuperar los 9 meses del año perdidos.
-Dietas. Sí, dietas. Aparece una idea que está latente durante todo el año pero que recién se comienza a concretarse con la llegada del calor. Hay que despojarse: nada de tapados, de poleras... hay que mostrar!! Y no queda otra que recurrir a la tortura de la privación para estar en perfecto estado en un tiempo casi récord.
-Alergias. No sé si son un aspecto trascendente para todos. Pero sí sé que más de uno se va a sentir identificado con este ítem. Y es que el florecer de la primavera es precioso, eso es innegable, pero trae efectos indeseables en algunas personas que tienen sensibilidad a ese polvillo molesto conocido como polen.
-Transportes. Sí, la primavera es ideal para salir el fin de semana y disfrutar de los espacios verdes pero, ¿qué pasa durante los 5 días hábiles? No olviden que la temperatura cálida afecta en todos los ámbitos, sobre todo en el interior de algún medio de transporte (ni hablar en el subte). Es muy lindo respirar una brisa cálida pero en el interior de un transporte en hora pico no se puede respirar ninguna brisa, es más, diría no se puede respirar!!!!
Bueno, arranca la etapa más linda (y más pesada) del año. Acaso, no pedíamos que se vaya el frío? Bueno, acá está…

19 de julio de 2010

Paciencia, es invierno


LLegó el invierno, y con él, el frío, y obviamente.. el infaltable resfrío!!
Ese mal, odioso si los hay, que nos aqueja siempre que hace frío y que es producto directo de tener que andar sometiendose a temperaturas infrahumanas: -1Cº en la calle y 30Cº en el subte..
así es imposible no enfermarse..
Pero claro, a pesar de haber tomado los recaudos necesarios y de sacarme las capas de ropa cual cebolla cada vez que entro al transporte, ahora ando como un zombie entre pañuelos, sobrecitos de vitamina C (que, por cierto, no dan demasiados resultados) y toses de perro..
y lo peor es que hay que seguir saliendo a la calle, y encima de ese odioso frío, hay que soportar la lluvia.. bingo!!
en fin, diría una colega que el tip del día (y de los próximos seguramente) es "ten paciencia CON EL FRÍO".
Sí, señores.. a abrigarse y a seguir probando con todos los sobrecitos que prometan soluciones mágicas e inmediantas para aliviar el resfrío..

5 de julio de 2010

Chau Mundial


Y sí. Se terminó.
triste, no?? no más banderitas, gorros, vuvuzelas, jabulanis o tarareos del waka-waka..
Lo peor de todo es que volvemos a la realidad. Sí, como si hubiéramos estado de viaje las últimas tres semanas.
Y cuando uno vuelve de viaje siempre es tedioso: hay que desarmar valijas, encargarse de todo lo que quedó pendiente...
Ahora es algo parecido, tenemos que hacernos cargo de todo lo que prometimos hacer "después del Mundial" y reacomodarnos en esta nueva realidad.
Ah, y ya no se puede usar como excusa al partido para pegar un faltazo o para seguir dejando cosas pendientes...
Es difícil, pero si en algún momento tenemos síndrome de abstinencia nos vamos a tener que conformar con ver partidos de algún otro país, el torneo apertura o el mundial de básquet...
Ya sé, no es lo mismo, pero es lo que hay...